Y de nostalgia. De los ojos de borrego y de las palabras que no escribo. 
Intoxicada de miedo, de hastío -a veces-, del olor a café y de lo que sentí cuando me abrazaron llamándome sol. Intoxicada de obsesiones, de deseos pueriles y de sueños poco probables.

Intoxicada de miedo, de hastío -a veces-, del olor a café y de lo que sentí cuando me abrazaron llamándome sol. Intoxicada de obsesiones, de deseos pueriles y de sueños poco probables.
Intoxicada de Dios cuando miro el mar y de ternura infinita cuando noto con que poco son felices los niños. Intoxicada de recuerdos y de libros, de rostros y ausencias.
Intoxicada de mí, de mi tendencia inherente a la inadaptación, al exilio, a la nostalgia.




Al auto exilio diría yo…
ResponderEliminarSegún el diccionario de sinónimos, resultan los siguientes de intoxicada: Envenenada-Infectada-Viciada-Dañada… Entonces hermana mía me resultan alarmantes el miedo, la nostalgia y las obsesiones que pueden llegar a ser enfermizas; hagámonos responsables de nosotros mismos, de nuestros pedazos de felicidad (porque no siempre llega completa), no demos las cosas por hechos, la vida no espera, ni a los intoxicados de filosofía…
Con tantísimo amor!
Abrazos&Buenavibra