07 febrero 2009

Confesiones...

Se espera menos de un hombre. Resulta increíblemente más problemático lidiar con los roles establecidos desde quien sabe cuando para la mujer. Es necesario tener conciencia de que la vida cuesta más cuando tienes un par de ovarios. Pinche condición femenina, mira que aguantar las batallas hormonales esta grueso.

Pero celebramos convertirnos en pequeñas adultas. Celebramos dejar el estado de

Semi-inconciencia feliz para enfrentarnos con la mejor de las sonrisas a las expectativas de los demás. Intentamos –por cualquier medio- convertirnos en esas mujeres que los demás ven en nosotras. Pobre…. Queriendo sin querer. Siendo sin ser. Seria más feliz siendo aire o pez.

Lo trágico del asunto es darte cuenta que estas metida en la historia y en estándares de comportamiento establecido. Cuando te rebelas al sistema resulta que eres una amargada que no tiene porque estarse preguntando pendejadas.

Resumiendo: tu vida seria más fácil siendo hombre. Aunque debemos aceptarlo, seria más limitada. El punto es que el feminismo se equivocó. Que Nietzsche puede que tenga razón con el Mito del Eterno Retorno y que aunque la mujer crea que su enemigo es el machismo resulta que es ella misma. Dios debe reírse de nosotros, nos hizo demasiado libres y nos dio conciencia.

Pero aquí estamos y aquí estoy queriendo regresar el tiempo y ser una chamaca mensa, sin conciencia de ningún problema, sin temores porque mamá y papá están cerca. Sin deseos de ser otra porque no tengo más conocimiento. Creyendo ciegamente en Dios porque no he visto guerras ni maldad. Soñando más y esperando todo porque creo fielmente en la esperanza y bondad.

Siendo feliz de ser niña porque no he conocido a mis hormonas.